Quedamos con los valencianos Polock en una cafetería al lado de la sala Asklepios de Valladolid en su primera visita a la ciudad y, aunque estaban en plena gira, parecían tan frescos como si viniesen de vacaciones, con la misma aparente facilidad que facturan en su debut o que disfrutamos en sus conciertos.

Este acústico fue un pequeño reto técnico para nosotros y la ruptura de una de nuestras escasas reglas, era la primera vez que decidíamos grabar guitarras amplificadas debido a la imposibilidad de espacio en la furgoneta de gira para instrumentos acústicos y falta de tiempo para prepararlo.
No fue nada fácil ya que unido al desplazamiento de las eléctricas desde la sala hasta la localización elegida, la tienda de ropa Poppy Factory de Valladolid, tuvimos que acarrear con maletas cargadas de pedales y los inevitables amplis, que grandes como ellos solos, hizo que diésemos un buen espectáculo por la calle.

Pero nuestro experimento realmente mereció la pena y como podéis oír en los temas que nos ofrecieron la calidad del audio registrada fue soberbia, además de otro tema importante por el que nos preocupamos mucho: captar auténticamente el núcleo de la canción, cosa superada con nota gracias a unos magníficos efectos de pedal y una interpretación tranquila, simplificada y naturalmente muy buena que no tiene nada que envidiar a la grabada en el disco.