Todavía con la resaca de haber compartido con ellos el concierto la noche anterior en la sala Porta Caeli, nos encontramos con Nadadora en pleno centro de Valladolid. Gafas de sol para esquivar la luz y tapar las ojeras de la fiesta de la noche anterior, un par de bancos, instrumentos y música. Acorde Urbano en estado puro, en plena calle, y con más público que nunca. Una funda de guitarra le valió a Dani como improvisada batería. Gonzalo nos demostró que también domina las cuerdas desenchufado -os sorprenderíais de los artistas de eléctrica que no se atreven a coger la acústica-. El micrófono corbatero para la suave voz de Sara completó la instrumentación con la que realizamos la grabación junto a Fuente Dorada, con un ojo en la retaguardia-por lo que pudiera pasar-.

Y después, de tapas por la ciudad con ellos, como broche de unas horas de lujo con una de las mejores bandas independientes del país. Tiempo para charlar y conocer mejor la industria desde dentro, y sus vidas. Pero eso es otra historia.