Desde el primer minuto Lidia Guevara nos encandiló con su simpatía. A esta grabación nos acompañó una pareja fan de Lidia, bebé inclusive, y es que esta chica destila carisma por los cuatro costados. Nos encontramos en Café Teatro, donde tendría horas más tarde el concierto, secundada por su guitarrista.

La grabación estaba programada para ser realizada en exterior, ya que el clima llevaba todo el día prometiendo una tregua… hasta que salimos a la calle. El plan be era buscar resguardo en Las Francesas, un centro comercial emblemático en el centro de Valladolid, un antiguo convento que ahora acoge actividad comercial junto a su iglesia, en la que se realizan exposiciones. Un rincón especial de la ciudad, pero abandonado por las instituciones y con un estado de conservación (basta mirar el suelo) mejorable. Sin embargo, se nos pasó un pequeño detalle… el hilo musical. Por fortuna el personal del lugar fue extremadamente amable y nos atendieron a la perfección a pesar de la improvisación que exigió el momento. Desconocíamos que era una propiedad privada (de los vecinos del inmueble) y deberíamos haber pedido permiso previo, pero todos se volcaron con la iniciativa. ¡Ojalá en los lugares públicos nos encontrásemos semejante voluntad!

Finalmente, ante la mirada de fans y personal, durante unos minutos la fantástica voz de Lidia sustituyó el hilo musical y el antiguo claustro cobró vida con su música. Interpretó Ética y Moral para anticiparnos su concierto en Café Teatro y su disco en camino. Y la promesa de volvernos a ver.