De camino a Veguellina de Órbigo, donde horas más tarde bailaríamos al ritmo de sintetizadores y todos los watios que una plaza en un pueblo es capaz de recoger en el “Carmencita Festival 2011″, nos llegaron unos acordes que casi tapaban una tímida voz que hablaba de canciones de amor. De un volantazo giramos al corazón de León, donde, en el Parque del Cid, Fabián afinaría su guitarra y nos regalaría tres temas de sus dos álbumes, Adiós Tormenta y Después del Incendio y Otras Cosas Así. Un duro sol sobre los árboles de un rincón donde el mediodía del sábado recogía historias reales y ficticias, adultas y adolescentes.