Una no demasiado templada mañana de un Domingo de Enero Vallisoletano y tras haber estado muy detrás de estos chicos para grabarlos, nos plantamos en casa de uno de los componentes de Corzo con el máximo despliegue técnico que jamás hemos tenido. Pablo Giral vino con toda la artillería, tarjeta de sonido incluída y, como lujo, además contamos con la colraboración de David Tordable a una de las cámaras.

Antes de grabar, iluminamos el salón de Saso con toas las lamparitas que había por la casa, nos tomamos unos cafeses con galletas, pacimos un rato y grabamos unas canciones con Corzo, dos de ellas nuevas.

Y por fin, tras varias horas de montaje, etalonaje y exquisita producción de sonido, aquí está el resultado de esa grabación. Esperemos que os guste. Nosotros salimos emocionados cuanto poco.