Érase una vez una malvada corporación americana cuyos productos tuvieron el beneplácito del monopolio durante muchos, muchos años, y cuyos intentos de competir en nuevos sectores eran burdos e infructuosos… Y érase una vez un joven intrépido que se vio trabajando en esa malvada corporación, vestido de marrón, y que se dio cuenta de que lo suyo era la música. Y, entre medias, un malvado jefe que despidiendo a nuestro intrépido amigo arregla la historia, al comprar su silencio por una cantidad tal que durante varios años pudo dedicarse en cuerpo y alma a su auténtica pasión.

Bart Davenport estaba de gira por España y reservó una tarde para visitar Valladolid, como parte del Valladolindie 2011. Llegó trayendo parte del sol de su California natal y, con una amabilidad infinita, grabó para nosotros tres temas en acústico a la sombra del Espacio Joven, junto a unos murales en honor a la mujer. Un magnífico cantante de folk y una persona con un carisma desbordante que nos contagió su alegría durante la calurosa grabación, y durante el concierto a los que allí se acercaron. Un honor por triplicado para Acordes Urbanos, un nuevo artista internacional que poder enseñaros como le vimos en nuestra ciudad. Escucha atentamente sus canciones para entender su visión del amor, real y alejada de las convenciones habituales.