Los imprevistos siempre son un fastidio que hemos terminado por asumir, casi ningún acorde urbano ha transcurrido con normalidad, pero en este caso esos imprevistos se convirtieron en una sorpresa agradable que se ha convertido en protagonista inesperada, dándole un toque especial a este acorde.

Pero primero lo importante, a nuestro protagonista de hoy lo teníamos observado de la escena vallisoletana pero cuando realmente nos llamó la atención fue en el concierto de cierre de la pasada edición del valladolindie, cuando apareció guitarra, harmónica y elegancia en ristre ante 500 personas para ejecutar una sorprendente versión dylaniana del ‘Shiralee’ de Arizona baby en medio de su show con la misma naturalidad de quien canta en la ducha.

Asique decididos a quedar con Ángel Stanich y poco antes de salir a la cita el tiempo decide no estar de acuerdo, nubes danzando, chaparrada, escampa, se cubre, sale el sol,… pero no importó -quizás también porque luego iba a ser un tanto difícil coincidir- y salimos equipo en mano y paraguas en la otra a realizarlo como fuese. Finalmente tuvimos la suerte de grabar dos temas en exterior y uno en una maravillosa tienda de arte al lado del Colmado de San Andrés a la que estamos muy agradecidos. Fue en el exterior donde los imprevistos que comentábamos en forma de viandantes, ruidos y niños jugueteando alrededor del músico se integraron en la escena con un resultado único, pero nada mejor que verlo.